martes, 29 de marzo de 2011

El campo de estudio de lo estético

La estética es una disciplina filosófica que se encarga de estudiar no solo las obras de arte en sí, sino en indagar por la construcción de conceptos o categorias que nos ayuden a develar lo que es la belleza. En ese sentido, el estudio de la estética al abordar la realidad de la belleza se sumerge en el mundo del arte con el proposito de comprender de un modo global los interpretantes que usamos para describir una obra de arte como bella. En cada periodo histórico lo bello recae en una consideración cultural por parte de una clase social que decide lo que es bello o no, por ende no podemos sustraer a la estética de la historicidad humana ni de su naturaleza sociológica. Es importante resaltar el papel de la actitud de los sujetos al observar una obra de arte, ya que dependiendo de su intencionalidad podra apreciarla de un modo distinto. Por ejemplo, un niño necesita leer un poemario para la clase de español, ya que será evaluado por el docente, por consiguiente su actitud hacia la obra de arte tendra una finalidad de tipo cognitiva y muy posiblemente al presentar un interés por la nota no llegara a apreciar estéticamente los poemas. Para la apreciación de cualquier fenómeno estético es necesario percibir los objetos por si mismo. Leamos un pasaje del camino de Swan por parte de Swan: en busqueda del tiempo perdido como Marcel Proust nos hace explorar una experiencia como los alimentos a una realidad más profunda:

Al principio decliné el ofrecimiento; pero después, sin ningún motivo particular, cambié de parecer. Mi madre mandó que trajesen uno de esos bollos rechonchos que parecen hechos en una concha de peregrino. Un momento después, deprimido por el día triste que había pasado y por la perspectiva de otro día melancólico, me llevé a los labios una cucharada de té, en la que había dejado que se ablandara un trozo de magdalena. Tan pronto como el líquido caliente mezclado con la miga de bollo me rozó el paladar, me estremecí, concentrado en los cambios que ocurrían en mi interior Un delicioso placer había invadido mis sentidos, pero un placer individual, aislado, sin que yo tuviese la menor noción de su causa. E instantáneamente, las vicisitudes de la vida se me volvieron indiferentes, los desastres inofensivos, su brevedad ilusoria, y la nueva sensación tuvo en mí el efecto del amor, colmándome de una preciosa esencia; o mejor, dicha esencia no estaba en mí, sino que era yo mismo. Dejé de sentirme mediocre, contingente, moral. ¿De dónde podía haberme llegado este gozo tan intenso? yo me daba cuenta de que iba unido al sabor de té y del bollo, pero lo trascendía infinitamente, no podía sin duda, ser de la misma naturaleza. ¿De dónde provenía? ¿Qué significaba? ¿Cómo llegar a aprehenderlo? (  Proust, 1966: 251; citado por Cardozo, 2007: 17)

La realidad sensorial en el estudio de lo estético es relevante en la medida que descubrimos que el hombre al distanciarse de la naturaleza y crear realidades miméticas se concentra en una tensión entre alejarse de su realidad biológica y adentrarse como sujeto de cultura. Esta tensionalidad produce el arte en la medida que el hombre representa su esencia espiritual por medio de objetos materiales a través de la infinitud de la vida.

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